Jamás me preguntas que canción es mi preferida de Sabina, todas son especiales y seguro que hay alguna que se adapta perfectamente al momento que estas viviendo. Lo que si me atrevo a afirmar es que Física y Química esta entre los 3 mejores discos de su carrera. En este tema hay frases inolvidables: "...como aquella noche en pleno carnaval, te empezé a desnudar...", "...duele verte recogiendo la cajita de cenizas que el placer tras de si dejo...", "...y cada vez más tú y cada vez más yo, sin rastro de nosotros..." Fantástico. Te pongo la letra para que la disfrutes.
Hace demasiados meses que mis payasadas no provocan tus ganas de reir. no es que ya no me intereses pero el tiempo de los besos y el sudor es la hora de dormir. duele verte removiendo la cajita de cenizas que el placer tras de si dejo. mal y tarde estoy cumpliendo la palabra que te di cuando jure escribirte una cancion. un dios triste y envidioso nos castigo por trepar juntos al arbol y atracarnos con la flor de la pasion por probar aquel sabor. el agua apaga el fuego y al ardor los años, amor se llama el juego en el que un par de ciegos juegan a hacerse daño. y cada vez peor y cada vez mas rotos y cada vez mas tu y cada vez mas yo sin rastro de nosotros. ni inocentes ni culpables corazones que desbroza el temporal, carnes de cañon. no soy yo, ni tu, ni nadie, son los dedos miserables que le dan cuerda a mi reloj. y no hay lagrimas que valgan para volver a meternos en el coche donde aquella noche en pleno carnaval te empece a desnudar. el agua apaga el fuego y al ardor los años, amor se llama el juego en el que un par de ciegos juegan a hacerse daño. y cada vez peor y cada vez mas rotos y cada vez mas tu y cada vez mas yo sin rastro de nosotros
Este tema también lo podemos escuchar en la voz de Ana Belén, por cierto que no es la primera vez que versiona un tema de Sabina, ya lo hizo con "A la Sombra de un León". Aunque Ana belén me parece única, debo reconocer que en la voz de Sabina me llega más, lógico teniendo en cuenta que es un tema casi autobiográfico. Dicen que es una de las mejores composiciones de Sabina,y probablemente tengan razón, cada verso es una obra de arte, una balada maravillosa, una de esas canciones que te atraviesan el alma. El tema se compuso en Lima, en una noche de guitarras y whisky entre Sabina y Pancho Varona, por cierto según cuenta Varona, Joaquín estaba cantando esta canción cuando se emocionó tanto que paró y lloró, jamás le había ocurrido esto. Disfruten de la canción porque jamás 5 minutos contendrán tanta emoción. Aqui tienen la letra.
Se peinaba a lo garçon la viajera que quiso enseñarme a besar en la gare d'Austerlitz.
Primavera de un amor amarillo y frugal como el sol del veranillo de san Martín.
Hay quien dice que fui yo el primero en olvidar cuando en un si bemol de Jacques Brel conocí a mademoiselle Amsterdam.
En la fatua Nueva York da más sombra que los limoneros la estatua de la libertad,
pero en desolation row las sirenas de los petroleros no dejan reír ni volar
y, en el coro de Babel, desafina un español. No hay más ley que la ley del tesoro en las minas del rey Salomón.
Y desafiando el oleaje sin timón ni timonel, por mis sueños va, ligero de equipaje, sobre un cascarón de nuez, mi corazón de viaje, luciendo los tatuajes de un pasado bucanero, de un velero al abordaje, de un no te quiero querer.
Y cómo huir cuando no quedan islas para naufragar al país donde los sabios se retiran del agravio de buscar labios que sacan de quicio, mentiras que ganan juicios tan sumarios que envilecen el cristal de los acuarios de los peces de ciudad.
que mordieron el anzuelo, que bucean a ras del suelo, que no merecen nadar.
El Dorado era un champú, la virtud unos brazos en cruz, el pecado una página web.
En Comala comprendí que al lugar donde has sido feliz no debieras tratar de volver.
Cuando en vuelo regular pisé el cielo de Madrid me esperaba una recién casada que no se acordaba de mí.
Y desafiando el oleaje sin timón ni timonel, por mis venas va, ligero de equipaje, sobre un cascarón de nuez, mi corazón de viaje, luciendo los tatuajes de un pasado bucanero, de un velero al abordaje, de un liguero de mujer.
Y cómo huir cuando no quedan islas para naufragar al país donde los sabios se retiran del agravio de buscar labios que sacan de quicio, mentiras que ganan juicios tan sumarios que envilecen el cristal de los acuarios de los peces de ciudad
que perdieron las agallas en un banco de morralla, en una playa sin mar.